Femicidio en Tandil: murió apuñalada por su expareja en su casa

Ailín Torres fue víctima de Damián Gómez, que se escondió durante una hora en el baño para matarla. 

En la madrugada de este sábado, Ailín Torres (26) fue asesinada a puñaladas por su ex pareja que se escondió por más de una hora en el baño para atacarla. El agresor, identificado como Damián Gómez (27), trató de suicidarse tras el crimen pero no fue suficiente, estaba internado fuera de peligro y ya fue detenido.

El asesinato tuvo lugar en un complejo de departamentos ubicados en el centro de Tandil, donde vivía la víctima. En la noche del viernes, Torres volvió a su casa acompañada de su actual novio, un policía, luego de una salida.

La pareja de la joven se acostó a dormir y Torres se dirigió al baño, donde Gómez la esperaba escondido. Fue allí cuando la atacó a puñaladas. Inmediatamente el asesino trató de suicidarse haciéndose varios cortes en las muñecas y en el cuello; fue trasladado primero al hospital municipal Ramón Santamarina y luego a la comisaría local, donde quedó detenido.

Ailín era dueña de una peluquería canina que funcionaba en esa ciudad y además era proteccionista de animales. “Es paradójico. La tristeza que tenemos es infinita. Ailín era una chica con una luz especial, irradiaba alegría, sonrisas. Y la verdad es que abandonó el mundo el día más feliz de su vida. Había encontrado el verdadero amor y estaba plena. Lo único que nos consuela es que se fue con felicidad”, dijo Flavia Martínez, una de sus mejores amigas.

Torres y Gómez habían estado juntos durante nueve años y convivieron en esa casa bastante tiempo, por lo que todavía no hay certezas sobre cómo ingresó a la vivienda. Los investigadores creen que habría hecho un duplicado de llaves anteriormente y nunca se lo dijo a Ailín. La otra hipótesis es que ingresó por una pequeña ventana.

“La relación de ellos fue rara. Eran como ‘La Bella y la Bestia’. Ella estaba siempre resplandeciente, brillante, hermosa y él aparecía en todos lados desarreglado, solitario, con dificultades para entablar relaciones. Era un motivo de charla habitual entre nosotros, nadie podía entender cómo Ailín podía estar con alguien así”, aseguró Carolina, una de las mejores amigas de Ailín (es un nombre ficticio, ya que prefirió reservar su identidad; todavía debe brindar su testimonio ante la Justicia).

“Él era una persona absolutamente solitaria. Con nosotras, las mejores amigas de Ailín, casi que no hablaba. Y no le gustaba hacer nada. Se pasaba todo el día tirado en el sillón mirando la TV o jugando a la Play. Era como un nene vago”, describió.

 

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