En la Casa Rosada preocupa la pobreza y estudian cambios en el Gabinete

Tras los datos de la UCA, evalúan eliminar un conjunto de ministerios que nadie sabe para qué Macri los creó.

Ayer se volvieron a encender las alarmas. Los datos del prestigioso Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) fueron contundentes: la pobreza y – más – la indigencia volvieron a aumentar y afectan a 13 millones de personas.

Cristina Kirchner dejó 11,5 millones de pobres. Mauricio Macri ensanchó en 1,5 millones las personas con necesidades insatisfechas.

La Jefatura de Gabinete reaccionó de inmediato: sus voceros dijeron que la pobreza sigue alta, pero no en ascenso. Para los “CEO” de la Casa Rosada 12,6,% es igual al nuevo 12,9 %.

La dictadura militar implosionó la estructura productiva con la dañina “patria financiera”, creando un modelo de exclusión. Raúl Alfonsín –ya en democracia- terminó en una hiperinflación con alto costo social. Carlos Menem fue una máquina de generar pobreza y Fernando de la Rúa explotó la bomba social de la convertibilidad.

Néstor Kirchner y sobre todo Cristina Kirchner se cansaron de machacar con la propaganda de la justicia social. Despilfarraron un ingreso de fondos adicionales por 300.000 millones de dólares.

 

La propia Cristina creo su ficción: impúdicamente escondió los números y llegó a decir el disparate de que la pobreza era del 5 %. Es cierto que Mauricio Macri no esconde la realidad. Acuñó en campaña un irrealizable slogan de “pobreza cero”.

Porque hasta ahora carece de un plan general para combatir la exclusión social y eso se refleja en los datos estadísticos del estudio de la UCA.

En sus primeros meses de gobierno aumentó la pobreza.

Macri tampoco hizo una convocatoria nacional para encarar el flagelo social. Hasta ahora, mucha pasividad.

La oposición y la CGT también son responsables: señalan el problema de la pobreza, pero carecen de serias propuestas para enfrentarlo.

Los datos duelen en Cambiemos: se difundieron en una semana difícil y cuando existe en la Quinta de Olivos una profunda evaluación de estrategias futuras.

Ahora, Macri habría dado la orden de tomar medidas para no afectar el rendimiento de los salarios. En el 2016, los sueldos tuvieron un deterioro real promedio del 7 % y no suben desde noviembre a la espera de paritarias. Ayer la inflación del 2,5 % le pegó otro golpe y por eso no arranca con fuerza el consumo.

Pero ocurre también en medio de definiciones políticas. Clarín confirmó que en los herméticos encuentros del Presidente con Marcos Peña, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta se volvió a evaluar un reordenamiento general del Gabinete nacional.

En concreto: estudian un plan para eliminar un conjunto de ministerios que nadie sabe para que creó el Presidente.

El anuncio se haría como un gesto de austeridad y para hacer más eficiente una gestión con muchas impericias. Abarcaría todas las áreas y el momento dependerá de la campaña.

Algunos en el PRO sostienen que deben ser rápidos, para relanzar al gobierno. También habría algunos cambios de ministros.

En la UCR se insiste en la posibilidad de que ingrese al gobierno Ernesto Sanz. Se habló mucho de eso en el reciente viaje a España. La idea cae muy bien en la Unión Industrial donde hay figuras – Luis Betnaza– que creen que el ingreso del líder radical al Gabinete dotaría de mayor robustez política a la Casa Rosada.

En la UIA hubo esta semana una reunión muy crítica contra Marcos Peña. La cúpula de la institución no le perdona que haya puesto en duda la representación fabril.

También se mantiene en secreto una cuestión: el gobierno “midió” al propio Peña para una eventual candidatura en octubre. Peña es el “otro yo” de Macri y la figura mas importante del Gobierno.

Vidal no logra encontrarle la vuelta al conflicto docente. Le falta plata.

Ocurre cuando inesperadamente la Justicia le abrió la puerta para esfumar de responsabilidad la evasión fiscal de Cristóbal López.

Fueron los cuestionados camaristas Eduardo Freiler y Jorge Ballesteros. Ambos avalaron pedidos del ”zar del juego”, quien así podría eludir las demandas de la AFIP y presentarse a una moratoria por la estafa con los combustibles por 8.500 millones de pesos. Ese perdón equivale a lo siguiente: exactamente a 8,5 puntos de aumento a los docentes bonaerenses.

Según fuentes judiciales el operador de este increíble salvo-conducto para el “Zar del Juego” fue Federico Achával. El empresario es socio de López en los casinos .

La cuestión además tiene su correlato político: quedaría sin penalización Ricardo Echegaray y su banda de funcionarios. Quedó confirmado en sede judicial que el ex-jefe de la AFIP comandaba un grupo de tareas que facilitó el fraude fiscal de López y Lázaro.

La “operación” de Achaval puede afectar a la Casa Rosada. En cambio no ocurrirá con IECSA: la firma del primo de Macri será transferida en marzo a un nuevo dueño

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