En 2016 ya hubo 45 secuestros exprés en el área metropolitana

Se han viralizado las intervenciones rápidas que comienzan como un asalto pero que se degeneran en operaciones para obtener más dinero.

En lo que va del año ya hubo 45 secuestros exprés en el área metropolitana, con la zona Oeste como la mayor propiciadora de este tipo de hechos que comienzan como un asalto y se transforman en secuestros en el momento que los delincuentes ven que pueden obtener más dinero.

“Hoy, los secuestros se han viralizado. Cada vez son más las bandas que se dedican a ese tipo de delitos. Se han visto grupos comandados por chicos de 16 años que toman cautiva a la gente y cobran rescates”, manifestó una fuente judicial consultada por La Nación.

El conocido como “Corredor Oeste” ha sido el más afectado por este tipo de operaciones. En los partidos de La Matanza, Morón. Ituzaingó y Merlo, hubo 13 casos en 2016, mientras que 10 fueron en la zona comprendida por los partidos de San Martín, San Miguel, Hurlingham y Tres de Febrero. Los 27 hechos restantes se repartieron en los partidos de Almirante Brown, Lomas de Zamora, Ezeiza, Quilmes, Avellaneda y La Plata, en la zona sur; en la Capital y en la zona norte del Gran Buenos Aires.

“A fines de febrero metí presa a una banda de secuestradores cuyo jefe era un chico de 16 años. Vivía en la villa 20, en la Capital. Pero, junto con sus cómplices, cruzaba la avenida General Paz para asaltar en la zona de La Matanza. Si advertía que le podía sacar más plata a la víctima, la trasladaba a la Capital y la tenía cautiva unas horas en el asentamiento Papa Francisco, hasta que cobraba el rescate”, relató la fuente judicial.

Una de las nuevas modalidades de estas operaciones que fueron lamentablemente muy populares a fines de los noventa y principios de la década pasada, es la de la “víctima-pagador”; consiste en que la banda secuestra a una familia y grupo de personas, y liberan a uno de ellos para que vaya a buscar el pago del rescate. De no hacerlo, o de denunciar a los delincuentes, amenazan con matar a uno de los rehenes.

 

 

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