El Superclásico terminó igualado sin goles y sin emociones

El Xeneize y el Millonario volvieron a igualar 0-0 en el segundo clásico del campeonato. Fernando Gago sufrió una grave lesión.

Boca y River empataron sin goles en una nueva edición del Superclásico, la segunda de este campeonato en el que ya habían empatado 0-0.

El encuentro comenzó agitado con el árbitro Darío Herrera como eje de las quejas. A los 12 minutos, un tiro libre para River encontró a Éder Álvarez Balanta en offside al momento en que el colombiano embestía contra Agustín Orión; en el tumulto Pablo Pérez le pegó una patada en las costillas a Balanta y se fue expulsado. El zaguero sólo vio la amarilla.

A partir de allí, River tuvo la responsabilidad de tener que ser protagonista pero no tuvo demasiados argumentos futbolísticos para ir a buscar el partido. Sólo en la inventiva de Andrés D´Alessandro hubo posibilidades para el visitante. Sobre el final del primer tiempo, Fernando Gago salió lesionado sin haber tenido contacto con ningún rival: horas después del partido se confirmó que se rompió el tendón de aquiles de la pierna izquierda.

En el segundo tiempo la tónica fue la misma. Boca con un hombre menos se plantó bien en campo propio y River no fue a buscar el triunfo con todo el ímpetu necesario. Entre el no poder y el no querer, el partido terminó con un 0-0 que hizo honor a lo visto en el campo de juego.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *