El FMI estimó una inflación por encima de la meta oficial: 19,2%

Pronosticó para la Argentina un aumento de precios mayor al que prevé el Gobierno y un crecimiento económico menor al que había proyectado a principios de año


El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó para este año una inflación de 19,2% para la Argentina, un porcentaje muy por encima del 15% que se planteó en diciembre último como meta oficial el Gobierno. A su vez, pronosticó un crecimiento de 2% de la economía, medio punto por debajo de lo que había previsto a principios de año.

Estos datos se desprenden del Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), que realiza el organismo internacional al inicio de la reunión anual junto con el Banco Mundial, que comienza este martes en Washington. Al incluir los datos de la Argentina estima un aumento de precios que se asemeja más a la inflación calculada por las consultoras privadas (alrededor de 22%) que a la meta dispuesta por el Ejecutivo.

Respecto al descenso en el puntaje del crecimiento económico, el FMI debió su recalculo a la sequía en la producción agrícola, y el efecto de los ajustes necesarios “en el plano fiscal y monetario para mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reducir la elevada inflación“.

Otros pronósticos apuntan a que el desempleo caerá a 8% este año y 7,5 el año próximo. De la misma manera, se prevé una inflación anual para el 2019 de 13,6%, menor a la proyectada este año pero aún así por encima de la meta oficial del Ejecutivo para ese período, fijada en 10%. En tanto, para el próximo año auguran un crecimiento en la economía nacional de 3,2%.

Por otro lado, el Fondo califica a Argentina y a Turquía como los países en donde la inflación se ubica por encima de los objetivos de los Bancos Centrales y recomienda adoptar “una posición monetaria ajustada para mantener las expectativas ancladas”.

Aconseja también que en términos fiscales, serían beneficiosos “cortes adicionales en gasto primario para alcanzar las metas de déficit primarios y dar más espacio para reducir las cargas impositivas” al tiempo que prevén un agravamiento en el déficit de la cuenta corriente.

Es así como el organismo anticipa un desequilibrio equivalente a 5,1% del producto bruto interno para el año en curso, que subiría a 5,5% en 2019.

En un análisis a nivel global, estima una expansión del 3,9% para este año, lo que significará la mejor desde el 2011. Atribuye la mejora a “un fuerte impulso, un sentimiento favorable del mercado, condiciones financieras acomodaticias y las repercusiones nacionales e internacionales de la política fiscal expansiva en los Estados Unidos”, en referencia a los recortes impositivos que impulsó el gobierno de Donald Trump, y que beneficiaron sobre todo a las empresas y al 1% más rico del país.

 

 

 

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