El dólar buscado y la letra chica del acuerdo con el FMI

El memorando de entendimiento obliga al Gobierno a un fuerte ajuste y lo expone a un desgaste político. El BCRA pretende que el dólar fluctúe estable en una banda que tenga un piso de 27 y un techo de 29 pesos. Que no supere los fatídicos 30 pesos.


El Banco Central pretende que el dólar fluctúe estable en una banda que tenga un piso de 27 pesos y un techo de 29 pesos. Pero nunca que el precio del dólar escale más posiciones y supere los fatídicos 30 pesos. Este jueves, el Gobierno consiguió -por primera vez- cierta estabilidad cambiaria y que el mercado funcionara con relativa normalidad. Hubo operaciones de privados, pero no se alcanzó el objetivo inicial que buscaba el directorio del BCRA: una cotización cercana a 27 pesos en la apertura de la rueda.

En la tarde del miércoles hubo un informe para los miembros del flamante directorio. Fue después del anuncio del Fondo Monetario y de la recalificación de la Argentina. Los expertos del Central le comunicaron a Luis Caputo lo siguiente : “Mañana -por el jueves- debería arrancar en torno a 27 pesos”.

Luego de 50 jornadas de corrida, la oferta privada apareció pero el billete apenas cedió. Esto refleja la complejidad de la situación: no puede hablarse de normalidad con tasas del 47 % y dudas sobre la posibilidad de cumplir con el FMI.

La decisión de Morgan Stanley Capital International no sorprendió a los fondos de inversión internacionales. El JP Morgan internacional organizó en Buenos Aires una reunión con los mismos fondos de inversión que opinan y votan en la calificadora MSCI. El encuentro fue exclusivo y ocurrió el martes 12 de junio en un lugar discreto.

La reunión fue convocada en Buenos Aires por Luis Oganes, actual director Global de Investigación de Mercados Emergentes del JP Morgan. Oganes -al término del encuentro- propuso realizar una encuesta informal entre los asistentes: el 75 % de los inversores votaron a favor de calificar como emergente a la Argentina. Se trata de los dueños de los mismos Fondos de Inversión que esta semana emitieron su veredicto a favor en Morgan Stanley.

Christian Lagarde quería asegurarse tamaña noticia. La jefa del FMI tiene un sentimiento particular y un cariño especial hacia Mauricio Macri. En Washington admiten que Lagarde intercedió ante el “CEO” de Morgan Stanley. Fue una comunicación directa y en esa charla la titular del FMI se aseguró que la decisión de MSIC no empañará el anuncio simultáneo del préstamo del Fondo.

La nueva calificación otorga “oxígeno” financiero, para estabilizar la corrida: este jueves festejaron los mercados. Pero no soluciona ninguno de los problemas económicos de fondo y tampoco los desajustes macroeconómicos que generó la corrida cambiaria.

El acuerdo con el FMI también genera alivio inmediato, pero sus pautas son muy exigentes. Obligan al Gobierno a un fuerte ajuste y lo expone a un desgaste político. Hay economistas que dicen que es incumplible. Eso motivó una dura respuesta del ministro Nicolás Dujovne : “El acuerdo es totalmente cumplible”, afirmó.

El programa de ajuste fiscal está contenido en el “memorando de entendimiento”. El documento tiene una presentación e incluye 56 compromisos de política fiscal, cambiaria y monetaria. Clarín obtuvo una copia que manejan fuentes del Fondo Monetario.

En su página 5 -y bajo el título “política fiscal”- enumera 12 medidas que la Casa Rosada deberá adoptar. Allí se habla de que la obra pública sufrirá un recorte fuerte. También dice que si hay desvíos en las metas, la compensación se hará de esta manera: un recorte adicional en el plan de infraestructura. En otras palabras, afecta el caballito de batalla electoral de Macri y Maria Eugenia Vidal.

El paper también le agrega tensión a la futura campaña: en su texto -página 18- confirma el cronograma de misiones del FMI a Buenos Aires para evaluar la marcha del acuerdo.

La primera será el próximo 15 de septiembre. Pero hay dos viajes más que caerán en medio del caliente clima electoral de la presidencial: uno a mediados de junio del 2019, previo a las internas abiertas, y el otro a fines de septiembre del 2019, unas semanas antes de la votación.

La presencia de ambas misiones generará tensiones, y el FMI estará en medio de la batalla electoral. Macri está dispuesto a pagar los costos. Insiste en que el aval del FMI evitó un “ajuste salvaje”.

La Casa Rosada ya habló con los gobernadores para convalidar el programa del FMI. Miguel Angel Pichetto y Diego Bossio habrían mandado un mensaje contundente: habilitarían la aprobación del presupuesto, pero el peronismo evitará compartir el costo político con el macrismo.

El “memo” ratifica el super poder de la dupla Nicolás Dujovne-Luis Caputo. Textualmente dice que ambos van a controlar todo a través de un ente de coordinación. Un mensaje para la Jefatura de Gabinete.

La salida de Juan José Aranguren fue traumática. Mantuvo un ríspido diálogo final con Mauricio Macri y Marcos Peña. Fue después de que le echaran en cara su agresiva política de ajuste de tarifas y su propuesta de seguir con los tarifazos.

El ex ministro escuchó la crítica de Peña. Y así se defendió del ataque : “Todo lo que yo ejecuté fue instrucción especifica del Presidente”. Peña lo cruzó : “Esa definición es políticamente incorrecta”. La Casa Rosada propició la salida de Aranguren como un “chivo expiatorio” del tarifazo que provocó la caída en la imagen de Macri. Gustavo Lopetegui y Mario Quintana apoyaron a rajatabla los tarifazos, pero ahora se habían convertido en sus principales detractores.

Lopetegui reunió -hace tres semanas- a un calificado grupo de hombres de la City y en esa reunión dijo: “Es un desastre como manejó el ajuste de tarifas Aranguren. Nos hizo un gran daño”. Y agregó : “No vamos a autorizar ahora otra mega-recomposición”. Aranguren quería recuperar sin anestesia todo el atraso tarifario, fruto de la devaluación y la inflación. Macri le dijo que eso no iba a ocurrir.

Fue ahí cuando Aranguren aceptó dar un paso al costado y renunciar. Javier Iguacel ya inició una negociación con las petroleras y las compañías energéticas. Trabajó el feriado.

Estuvo reunido con los máximos petroleros: Miguel Gutiérrez, Alejandro y Marcos Bulgheroni. La propuesta, por ahora, es general, pero quiere reducir a la mitad los aumentos de combustibles para el segundo semestre. El FMI no avala aumentos excesivos de naftas que recalienten la inflación. La cuestión abre conflictos, pero la pelea se va a generar por otra decisión: Macri resolvió cortar los subsidios que reciben las petroleras. La única excepción es Vaca Muerta.

Ya está decidido eliminar la Resolución 45 de Energía: las compañías recibían los beneficios, pero después bajaban el precio de venta a sus clientes para competir en el mercado. El costo lo pagaba el Estado. La despedida de Aranguren en Olivos fue dura: el ex ministro quería una embajada o un cargo diplomático. Oferta que Macri nunca realizó.

Fue distinto con Francisco Cabrera. Hace tiempo que al ex ministro de Producción le objetaban cierta falta de dedicación al trabajo. Lo salvó su declaración contra la UIA: “Dejen de llorar”, les dijo.

Macri -hace un mes- le ofreció a Dante Sica incorporarse al Gabinete. Fue en medio de la corrida de mayo y en el despacho de la Casa Rosada. Sica tiene crédito entre los industriales, pero una tarea ciclópea: iniciar su gestión en medio de la creciente inflación y la incipiente recesión.

Columna original de Marcelo Bonelli publicada en Diario Clarín

 

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