Confirman que el revolver secuestrado a uno de los detenidos fue el que mató a la policía Espíndola

El sospechoso ya contaba con un antecedente penal: un hecho ocurrido en noviembre de 2017 por una causa por portación ilegal de arma de guerra.


Un revólver calibre 357 que le fue secuestrado a uno de los detenidos por el asesinato de la joven oficial de la Policía Bonaerense Lourdes Espíndola es el arma utilizada para cometer el crimen, según se pudo confirmar a través de pericias.

El revólver le fue secuestrado a Jorge Pablo Di Blasi, uno de los dos arrestados por el homicidio. La pericia consistió en el cotejo del proyectil de calibre 28 extraído al cuerpo de la joven policía en el momento de la ablación de sus órganos.

“El cotejo entre proyectil calibre 38 Special extraído en operación de ablación de quien en vida fuera la Oficial Lourdes Espíndola y la muestra testigo obtenida a partir de proyectil calibre 38 Special lanzado por revolver calibre 357 número QC505837, marca Taurus, incautado en la causa, la misma arrojó resultado positivo”, indicaron fuentes ligadas a la investigación.

Di Blasi, de 37 años, había sido el primer detenido por el crimen cometido el 28 de julio pasado en Ituzaingó, en el oeste del conurbano, antes de que fuera arrestado un hombre llamado Pablo Manuel, de 38.

El sospechoso ya contaba con un antecedente penal: un hecho ocurrido en noviembre de 2017 por una causa por portación ilegal de arma de guerra.

En tanto, el segundo detenido declaró ante la Justicia y negó su participación en los hechos, a pesar de lo cual quedó detenido como sospechoso de ser el hombre que conducía el auto del que se bajó el asesino de la joven oficial.

Lourdes Espíndola, quien estaba casada con otro policía y tenía un hijo de seis años, había cumplido su turno y se aprestaba a regresar a su casa, tras un largo recorrido hasta Berazategui, cuando en una parada de colectivos cercana a la autopista del Oeste, en Ituzaingó, fue abordada por un hombre que se bajó de un auto y la mató de un tiro, en medio de un forcejeo, para luego robarle el arma reglamentaria.

Fuente: NA

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